El Modernismo

¿Qué es el Modernismo?

El modernismo se refiere a un movimiento reformista en el arte, la arquitectura, la música, la literatura y las artes aplicadas durante finales del siglo XIX y principios del XX. No existe un movimiento específicamente modernista en filosofía, sino que el modernismo se refiere a un movimiento dentro de las artes que tuvo cierta influencia en el pensamiento filosófico posterior. La reacción posterior contra el modernismo dio lugar al movimiento posmodernista tanto en las artes como en la filosofía.

Finalidad del Modernismo

El Modernismo se concibió esencialmente como una rebelión contra las tradiciones académicas e historicistas del siglo XIX y contra el nacionalismo y el absolutismo cultural victorianos, por considerar que las formas «tradicionales» del arte, la arquitectura, la literatura, la fe religiosa, la organización social y la vida cotidiana (en un mundo moderno e industrializado) se estaban quedando anticuadas. El movimiento se denominó inicialmente «vanguardista», para describir su intento de derrocar algún aspecto de la tradición o del statu quo. El propio término «modernismo» deriva del latín «modo», que significa «justo ahora».

Exigía la revisión de todos los aspectos de la existencia, desde el comercio hasta la filosofía, con el objetivo de encontrar lo que «frenaba» el progreso y sustituirlo por formas nuevas, progresistas y mejores de alcanzar el mismo fin. Los modernistas creían que rechazando la tradición podían descubrir formas radicalmente nuevas de hacer arte y, al mismo tiempo, obligar al público a tomarse la molestia de cuestionar sus propias ideas preconcebidas. El modernismo hacía hincapié en la libertad de expresión, la experimentación, el radicalismo y el primitivismo, y su desprecio por las expectativas convencionales a menudo significaba sorprender y alienar al público con efectos extraños e imprevisibles (por ejemplo, el surrealismo en el arte, la atonalidad en la música, la literatura de la corriente de la conciencia).

Algunos modernistas se veían a sí mismos como parte de una cultura revolucionaria que también incluía la revolución política, mientras que otros rechazaban la política convencional así como las convenciones artísticas, creyendo que una revolución de la conciencia política tenía mayor importancia que un cambio en las estructuras políticas reales.

Primera Oleada del Modernismo

La primera oleada del modernismo como movimiento artístico surgió en la primera o segunda década del siglo XX, con obras revolucionarias de gente como Arthur Schoenberg e Igor Stravinsky en música; Gustav Klimt, Pablo Picasso, Henri Matisse, Marcel Duchamp, Wassily Kandinsky y Piet Mondrian en arte; Le Corbusier, Walter Gropius y Mies van der Rohe en arquitectura; y Guillaume Apollinaire, James Joyce, T. S. Eliot y Virginia Woolf en literatura; por mencionar sólo algunos. El movimiento alcanzó la mayoría de edad en la década de 1920, con la Bauhaus, el surrealismo, el cubismo, el fauvismo, el futurismo y, quizá el más nihilista de todos, el dadaísmo.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el foco de atención se trasladó de Europa a Estados Unidos, y el expresionismo abstracto (liderado por Jackson Pollock) continuó el impulso del movimiento, seguido de movimientos como la abstracción geométrica, el minimalismo, el arte procesual, el arte pop y la música pop.

Para cuando el Modernismo se había institucionalizado y convertido en una corriente tan generalizada que se consideraba «posvanguardia», lo que indicaba que había perdido su poder como movimiento revolucionario, generó a su vez su propia reacción, conocida como Posmodernismo, que fue tanto una respuesta al Modernismo como un redescubrimiento del valor de las formas de arte más antiguas. El modernismo sigue siendo un movimiento más artístico que filosófico, aunque el posmodernismo tiene un aspecto específicamente filosófico además del artístico.