El Monismo

¿Qué es el Monismo?

El monismo es la visión metafísica y teológica de que todo es uno, que no hay divisiones fundamentales y que un conjunto unificado de leyes subyace a toda la naturaleza. El universo, en el nivel más profundo de análisis, es entonces una sola cosa o está compuesto por un tipo fundamental de materia. Se contrapone al Dualismo, que sostiene que en última instancia hay dos tipos de sustancia, y al Pluralismo, que sostiene que en última instancia hay muchos tipos de sustancia.

Se basa en el concepto de mónada (derivado del griego «monos» que significa «único» y «sin división»). Varios filósofos presocráticos describieron la realidad como monista e idearon diversas explicaciones sobre el fundamento de esta realidad: Tales: Agua; Anaximandro: Apeiron (que significa «el infinito indefinido»); Anaximenes: Aire; Heráclito: Fuego; Parménides: Uno (una esfera perfecta inmóvil, inmutable e indivisa).

El monismo se utiliza en diversos contextos (dentro de la metafísica, la epistemología, la ética, la filosofía de la mente, etc.), pero el concepto subyacente es siempre el de «unidad». Allí donde el dualismo distingue entre cuerpo y alma, materia y espíritu, objeto y sujeto, materia y fuerza, el monismo niega tal distinción o fusiona ambos en una unidad superior.

El término «monismo» es relativamente reciente, y fue utilizado por primera vez por el filósofo alemán del siglo XVIII Christian von Wolff (1679 – 1754) para designar tipos de pensamiento filosófico en los que se intentaba eliminar la dicotomía entre cuerpo y mente (véase la sección sobre Filosofía de la Mente para más detalles).

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Tipos de monismo

El monismo se divide a veces en tres o más tipos básicos:

Monismo idealista

Esta doctrina (también llamada Monismo Mentalista) sostiene que la mente es todo lo que existe (es decir, la única sustancia existente es la mental), y que el mundo externo es o bien mental en sí mismo, o bien una ilusión creada por la mente. Por lo tanto, sólo hay una realidad, inmutable y eterna, que algunos (incluidos los antiguos filósofos hindúes) han denominado Dios (Monismo Idealista-Espiritual), mientras que otros, como los filósofos presocráticos como Parménides, se contentaron con etiquetar como Ser o «el Uno». Este tipo de monismo idealista se ha repetido a lo largo de la historia, desde los neoplatónicos, pasando por Gottfried Leibniz y George Berkeley, hasta el idealismo alemán de G. W. F. Hegel.

Monismo materialista

Esta doctrina sostiene que sólo existe una realidad, la materia, ya sea un aglomerado de átomos, una sustancia primitiva formadora de mundo o la llamada nebulosa cósmica de la que evolucionó el mundo. Sostiene que sólo lo físico es real y que lo mental puede reducirse a lo físico. Entre los miembros de este bando se encuentran Thomas Hobbes y Bertrand Russell, y ha sido la doctrina dominante en el siglo XX.

Hay dos tipos principales:

El fisicalismo reductor, que afirma que todos los estados y propiedades mentales acabarán siendo explicados por los relatos científicos de los procesos y estados fisiológicos, ha sido la forma más popular durante el siglo XX. Hay tres tipos principales:
El conductismo, que sostiene que los estados mentales son sólo descripciones del comportamiento observable.

La teoría de la identidad de tipos, que sostiene que los estados mentales específicos son idénticos a los estados físicos internos específicos del cerebro.
El funcionalismo, que sostiene que los estados mentales pueden caracterizarse en términos de propiedades funcionales no mentales.

El fisicalismo no deductivo, que sostiene que, aunque el cerebro es todo lo que hay en la mente, los predicados y el vocabulario utilizados en las descripciones y explicaciones mentales no pueden reducirse al lenguaje y las explicaciones de nivel inferior de la ciencia física. Así, los estados mentales sobrevienen (dependen) de los estados físicos, y no puede haber ningún cambio en lo mental sin algún cambio en lo físico, pero no son reducibles a ellos.

Hay tres tipos principales:

El monismo anómalo, que afirma que los sucesos mentales son idénticos a los físicos, pero que lo mental es anómalo, es decir, que estos sucesos mentales son perfectamente reales, e idénticos a (alguna) materia física, pero no están regulados por leyes físicas estrictas. Por tanto, todo lo mental es físico, pero no todo lo físico es necesariamente mental. Esta doctrina fue propuesta por primera vez por Donald Davidson en los años 70.

El emergentismo, que implica una visión por capas de la naturaleza, con las capas dispuestas en términos de complejidad creciente, cada una de las cuales corresponde a su propia ciencia especial.

Eliminativismo (o Materialismo Eliminativo), que sostiene que la comprensión de la mente por parte del sentido común («psicología popular») es irremediablemente defectuosa, y que finalmente será sustituida (eliminada) por una alternativa, generalmente considerada como la neurociencia.

Monismo neutro

Esta teoría de doble aspecto sostiene que la existencia consiste en un tipo de sustancia primordial (de ahí el monismo), que en sí misma no es ni mental ni física, pero que es capaz de tener aspectos o atributos mentales y físicos. Por lo tanto, existe otra sustancia neutra (etiquetada de diversas maneras como Sustancia, Naturaleza o Dios), y que tanto la materia como la mente son propiedades de esta otra sustancia desconocida. Esta posición fue adoptada por Baruch Spinoza y también por Bertrand Russell durante un tiempo.

Monismo reflexivo

Se trata de una teoría de doble aspecto (en la tradición de Spinoza) que sostiene que la única materia básica de la que se compone el universo tiene el potencial de manifestarse tanto físicamente como en forma de experiencia consciente (como los seres humanos) que pueden entonces tener una visión tanto del resto del universo como de sí mismos (de ahí lo de «reflexivo»). Se trata de una visión contemporánea de un concepto que ha estado presente en el pensamiento humano durante milenios, por ejemplo en escritos védicos posteriores como los «Upanishads» y en algunas creencias del antiguo Egipto.

Sin embargo, a veces se utiliza un análisis diferente:

Monismo Sustancial («una cosa»):

Es la opinión de que sólo hay una sustancia y que toda la diversidad es, en última instancia, irreal. Esencialmente, es el punto de vista mantenido por Spinoza.

Monismo atributivo («una sola categoría»):

Es el punto de vista de que hay un tipo de cosa pero muchas cosas individuales diferentes en esta categoría, y por lo tanto la realidad está compuesta en última instancia de muchas cosas en lugar de una. El monismo materialista y el monismo idealista son, por tanto, formas diferentes de monismo atributivo.

Monismo absoluto («un solo ser»):

Es el punto de vista que sostiene que sólo hay una sustancia y un solo ser, como en la antigua filosofía hindú del Advaita Vedanta.