5 Dilemas Filosóficos sin respuesta clara

Dilemas filosóficos famosos

El fil√≥sofo chino Lao-tzu dijo: ¬ęUn buen viajero no tiene planes fijos y no pretende llegar¬Ľ. Esta podr√≠a ser una descripci√≥n de la forma en que los fil√≥sofos debaten los problemas sin sentirse obligados a dar respuestas.

El fil√≥sofo brit√°nico Bertrand Russell (1872-1970) bromeaba diciendo que ¬ęEl sentido de la filosof√≠a es empezar con algo tan simple que no parezca digno de ser enunciado, y terminar con algo tan parad√≥jico que nadie lo crea.¬Ľ

1. El bebé Hitler

Supongamos que un cient√≠fico inventa una m√°quina del tiempo y le permite retroceder a mayo de 1889 y a una ciudad de Austria llamada Braunau am Inn. Un mes antes ha nacido un ni√Īo al que sus padres, Alois y Klara Hitler, han puesto el nombre de Adolf.

Est√°s solo en la habitaci√≥n del beb√© y tienes pleno conocimiento del monstruo en el que se convertir√° y de los millones de inocentes que matar√°. ¬ŅAsesinas al beb√© Adolf Hitler o lo dejas vivir?

La paradoja temporal

En octubre de 2015, The New York Times Magazine preguntó a sus lectores cómo responderían a la pregunta. El 42% dijo que sí, que mataría al bebé Adolf Hitler; el 30% dijo que no, y el 28% no estaba seguro.

Sin embargo, los que optan por matar al bebé Hitler crean un gran problema. Si está muerto antes de que pueda crear el caos de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, entonces no hay razón para retroceder en el tiempo para asesinarlo. Esto se llama una paradoja temporal.

2. El bote salvavidas superpoblado

El ecologista y filósofo estadounidense Garrett Hardin propuso la noción de ética de los botes salvavidas en 1974.

Comparó la Tierra con un bote salvavidas en el que viajan 50 personas, con 100 personas en el agua que necesitan ser rescatadas. En el bote salvavidas sólo caben 10 más. Las personas en el bote representan las naciones ricas y desarrolladas, mientras que los nadadores en el mar son los países pobres y subdesarrollados. Es una metáfora de la distribución de los recursos en un mundo superpoblado y plantea muchas preguntas:

  • ¬ŅQui√©n decide qu√© diez suben a bordo?
  • Si hay alguien en el bote salvavidas que obviamente se est√° muriendo, ¬Ņlo tiramos por la borda para hacer sitio a un nadador?
  • ¬ŅQu√© criterios deben utilizarse para decidir qui√©n sube al bote salvavidas y qui√©n no?

Algunos podr√≠an sentirse culpables por abandonar a 90 personas para que se ahoguen, as√≠ que ¬Ņdeber√≠an ceder su asiento a una de las personas que est√°n en el agua?
Por √ļltimo, el profesor Hardin sugiere que los 50 del bote salvavidas no dejen entrar a nadie m√°s. Esto dar√° al bote un margen extra de seguridad en caso de que llegue otra cat√°strofe.¬ŅA qui√©n salvas?

Una variación del rompecabezas del profesor Hardin fue creada por la Asociación del Noroeste de Investigación Biomédica de Seattle, Washington. En este escenario, un barco se está hundiendo y hay espacio para seis personas en el bote salvavidas. Pero hay diez pasajeros. Son:

  • Una mujer que cree estar embarazada de seis semanas
  • Un socorrista
  • Dos j√≥venes adultos que se han casado recientemente
  • Una persona mayor que tiene 15 nietos
  • Una profesora de primaria
  • Gemelos de trece a√Īos
  • Una enfermera veterana
  • El capit√°n del barco

3. El problema de Newcomb

William Newcomb era un físico teórico de la Universidad de California cuando planteó este rompecabezas.

Hay dos cajas cerradas. La caja A contiene 1.000 dólares. La caja B no contiene nada o contiene 1 millón de dólares. Usted no sabe cuál. Tienes dos opciones:

  1. Coger las dos cajas.
  2. Coger sólo la caja B.

La prueba ha sido organizada por un ser superinteligente que tiene un récord de precisión del 90% en la predicción de la opción que la gente elige. Si predijo que tomarías ambas cajas, no pondrá nada en la caja B. Si predijo que sólo tomarías la caja B, pondrá un cheque de un millón de dólares dentro de ella.

Bueno, eso parece sencillo; coge las dos cajas. Lo menos que obtendrá es 1.000 dólares y lo máximo es 1.001.000 dólares. Ah, pero si el ser superinteligente predijo que tomarías las dos cajas, no dejará nada en la caja B.

De acuerdo, coge s√≥lo la caja B. Contiene o bien 1 mill√≥n de d√≥lares o bien nada, mientras que la caja A contiene ciertamente 1.000 d√≥lares. Pero, ¬Ņel ser superinteligente predijo que te llevar√≠as s√≥lo la Caja B?

Las predicciones ya se han hecho y el dinero se ha colocado o no en las cajas. Tu decisión no puede cambiar lo que hay en las cajas.

El Problema de Newcomb ha generado un gran debate entre los fil√≥sofos. El peri√≥dico brit√°nico The Guardian puso a prueba el enigma en noviembre de 2016. Public√≥ el problema y pidi√≥ a los lectores que eligieran la opci√≥n 1 o la opci√≥n 2. ¬ęContamos con 31.854 votos antes de cerrar los env√≠os. Y los resultados son:

¬ŅGana alguien?

4. La paradoja de la lotería

Suponga que compra un billete de lotería. Sabes que las probabilidades de que resulte ganador son de diez millones a una. Por lo tanto, es perfectamente racional creer que tu billete perderá; en realidad, sería una tontería pensar que es un ganador.

Sería lógico tener la misma creencia sobre el boleto de tu hermana Allison, y el del tío Bob, y el del tipo que está delante de ti en la tienda. De hecho, para cada uno de los diez millones de boletos vendidos es bastante lógico pensar que ninguno de ellos ganará.

Sin embargo, un boleto ganar√°, lo que significa que est√° bastante justificado creer algo que sabe que no es cierto, es decir, que ning√ļn boleto ganar√°.

Por lo tanto, es racional creer una contradicción.

¬ŅQu√© es verdad?

5. La paradoja del mentiroso

El fil√≥sofo de la antigua Grecia Epim√©nides, de hace unos 2.600 a√Īos, suele recibir el cr√©dito, o la culpa, de este enigma. (Hay muchos mitos en torno a Epim√©nides, uno de ellos es que √©l mismo pudo haber sido un ser mitol√≥gico). Vivi√≥ en la isla de Creta y se cree que dijo: ¬ęTodos los cretenses son mentirosos¬Ľ.

Siendo él mismo cretense, su afirmación debió ser una mentira.

El sacerdote del siglo IV San Jer√≥nimo dio un serm√≥n basado en esta paradoja del mentiroso. Tom√≥ su texto del Salmo 116, que se cree que fue escrito por el rey David. El texto era: ¬ęDije en mi alarma, todo hombre es un mentiroso¬Ľ.

San Jer√≥nimo pregunt√≥: ¬ę¬ŅDice David la verdad o miente? Si es cierto que todo hombre es un mentiroso, y la afirmaci√≥n de David, ‚ÄėTodo hombre es un mentiroso‚Äô es cierta, entonces David tambi√©n miente; √©l tambi√©n es un hombre. Pero si √©l tambi√©n miente, su afirmaci√≥n: ¬ęTodo hombre es un mentiroso¬Ľ no es verdadera. Sea cual sea el sentido de la proposici√≥n, la conclusi√≥n es una contradicci√≥n. Dado que el propio David es un hombre, se deduce que tambi√©n miente‚Ķ ¬Ľ

Cuando los fil√≥sofos se sientan a discutir la paradoja del mentiroso suelen empezar con la afirmaci√≥n ¬ęEsta frase es falsa¬Ľ.

El fil√≥sofo Steve Patterson recoge el molesto argumento circular que sigue: ¬ęSi ‚ÄėEsta frase es falsa‚Äô es verdadera, entonces la frase debe ser falsa, porque la frase est√° afirmando que es falsa.

¬ęSi ‚ÄėEsta frase es falsa‚Äô es falsa, entonces debe ser verdadera, porque la proposici√≥n est√° afirmando que ‚Äėesta frase es falsa‚Äô es falsa. Pero, de nuevo, si es realmente verdadera, entonces debe ser falsa. . . lo que significar√≠a que es realmente verdadera.

¬ęSe entiende el punto¬Ľ.

Escrito por: Gonzalo Jiménez

Licenciado en Filosofía en la Universidad de Granada (UGR), con Máster en Filosofía Contemporánea en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Desde 2015, se ha desempe√Īado como docente universitario y como colaborador en diversas publicaciones Acad√©micas, con art√≠culos y ensayos. Es aficionado a la lectura de textos antiguos y le gustan las pel√≠culas y los gatos.

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